Buenos días, buenas tardes, o buenas lo que sea que estén teniendo en el momento que están leyendo esto.
Pues antes que nada me gustaría darles las instrucciones básicas para leer este post, el no seguirlas no tendrá consecuencias graves, pero pues la finalidad es tener una experiencia más cómoda posible; los pasos son simples así que disfrútenlos:
En la parte inferior de este mensaje se encuentra un video si usted cuenta con la posibilidad dele play no necesita prestar atención a las imágenes presentes en este (a menos que se indique lo contrario) pero la música servirá de soundtrack para la lectura, esto con el fin de generar una atmosfera adecuada (o buscada por el escritor del post, es decir su servilleta). De no ser posible correr el video indicare los datos de la música ya sea que decida ponerla en su reproductor y disfrutarla o buscarla después, de ser de su agrado; si usted no desea escuchar música mientras lee ya que esto lo distrae pues no lo haga (obvio XD). Una vez finalizada su lectura dese unos cuantos minutos para reflexionar en las palabras aquí vertidas y de ser posible reproduzca la canción o el video que aparezca al finalizar el post, esto también con el fin de crear una atmosfera “chévere”. Si después de leer esto considera que el autor de estas palabras se encuentra en un error, es un demente o simplemente es un imbécil total, no se preocupe todas sus quejas, sugerencias y comentarios serán aceptados con los brazos abiertos y siempre estamos dispuestos al debate, así como enviar golpeadores pagados a su casa XD. Si no comenta solo recuerde “al que no habla dios no lo oye”.
Sin más por el momento procedamos con lo que nos compete….
Canción: Road I Must Travel
Album: One Man Revolution
Artista: The Nightwatchman – Tom Morello
Feliz comienzo de semana a todos, espero que les sea maravillosa. La semana anterior me tope con una visión de lo más curiosa de lo que se pueden imaginar.
Estaba sentado en el metro de la ciudad de México cuando frente a mí a unos chicos de preparatoria (los delataba el uniforme) se sentaron, y mientras transcurría el viaje mi “chismoso” interior no pudo evitar escuchar su plática. Al parecer uno de sus profesores había sacado a uno de ellos del salón por una u otra razón, y el “chavo” completamente indignado se quejaba acerca de la mente cerrada del profesor, y en ese instante otro de sus amigos los interrumpió diciendo algo como “es que eres el rebelde del grupo”.
La expresión me pareció tremendamente poderosa, la rebeldía. No pude evitar notar que todos en gran parte de nuestras vidas tratamos de ser rebeldes, pero que hace a un rebelde un autentico rebelde.
La rebeldía surge como este espíritu que busca desde simplemente no pertenecer al medio en el que se encuentra, hasta incluso reformarlo o completamente destruirlo. Y uno de los detonantes más fuertes para que nazca el espíritu de la rebeldía es necesariamente la insatisfacción, esto resulta obvio en gran media.
Cuando en nuestra vida nos encontramos dentro de un sistema que no cumple lo que esperamos de él, o aun más cuando este sistema se vuelve transgresor para nosotros, es cuando en nosotros surge el espíritu de rebelarnos contra el. Como rebelarte cuando el sistema es satisfactorio contigo.
Pero no todos los rebeldes tienen que ser golpeados por el sistema para ser rebeldes, muchos grandes rebeldes surgen de condiciones acomodadas, este fenómeno en realidad se explica ya que al tener acceso a todo lo que el sistema tiene para ofrecernos, nos percatamos que todo lo ofrecido en realidad resulta ulteriormente insatisfactorio.
Pero algo interesante y que en realidad es la verdadera parte a analizar es como el querer ser un rebelde y llamarte a ti mismo rebelde no te hacer rebelde.
Seamos sinceros con nosotros mismos. Todos en algún punto de nuestras vidas nos encontramos frente a frente con la insatisfacción y con la clara evidencia que nuestro sistema no solo no es una fuente verdadera de felicidad, sino que en realidad puede hasta convertirse en una fuente de mucho dolor. Y que hacemos, nada!
Todos (y me incluyo) decimos estar en contra con el sistema bajo el cual somos regidos, pero cuántos de nosotros estamos dispuestos a rebelarnos a este. Y no me refiero a una gran rebeldía. Muchas veces tenemos la idea (en especial durante nuestra juventud) que para ser rebeldía surge de la forma en que nos comportamos y pensamos, y que si queremos ser auténticos rebeldes estos tienen que cambiar. Y en ese punto creo que tenemos razón, o por lo menso parcialmente.
Como ya dije antes el espíritu de rebeldía nace de nuestra desaprobación con el sistema en el cual vivimos, así que la mejor forma de rebelarnos contra el mismo es cambiando nuestra forma de vivir en el. Pero esto si bien aparenta no ser gran cosa, en realidad resulta ser terriblemente comprometedor y difícil.
Normalmente asociamos la idea de un rebelde con una apariencia, tratamos de lucir de cierta manera, y nos la pasamos quejándonos de todo en símbolo de nuestra supuesta rebeldía, gritando a los cuatro vientos que estamos en contra. Pero cuando el momento de la verdad llega ante nosotros nos doblamos y traicionamos nuestros supuestos ideales con tanta facilidad que hasta parece “normal”.
Como parte clave para una verdadera rebeldía tendríamos que vivir verdaderamente fuera del sistema al que nos oponemos, o de maneras diferentes a las que el sistema contra el que nos rebelamos promueve, ya en el peor de los casos el verdadero rebelde a de vivir de manera fuera a la que el común vive.
Pero es en este punto donde por decirlo así “se cae nuestro castillo naipes”.Observemos a algunos de los grandes rebeldes de nuestra humanidad:
-Martin Luther King: Lucho por la igualdad racial, la paz, y los derechos humanos. Actividades que le costaron la vida.
-Mahatma Gandhi: Renuncio a su estatus en la clase acomodada en la india para luchar por la libertad de la india, y defendió siempre los derechos humanos. A costa de su propia vida.
- Sócrates: Defendió la sabiduría y la verdad, lucho contra la actitud elitista dentro de los estudiosos de su época. Prefirió la muerte antes de negar sus ideales.
Esos fueron verdaderos rebeldes dentro de sus épocas, no solo se quejaron y evidenciaron los errores de los sistemas que los oprimían. De la misma forma se negaron a formar parte de un sistema al que estaban en contra. Imaginen el nivel de compromiso de estos hombres que Sócrates prefirió beber Cicuta (una clase de veneno) antes de traicionar sus ideales. Más aun, tuvo la oportunidad de escapar de prisión, pero se negó ya que eso hubiera sido como traicionarse a sí mismo.
Nosotros cada vez que escuchamos la palabra “rebelde” pensamos en personajes como Jeams Dean, con su motocicleta y una chaqueta de cuero, quejándose de la sociedad, pero viviendo ciegamente bajo los términos que esta le vende. O en los casos más tristes al escuchar la palabra rebelde pensamos en esos ídolos de la juventud que salen en todos los medios de comunicación ordenándonos como es como deberíamos vivir, díganme ustedes sin rebelde se atrevería de verdad a siquiera a promover una forma de vida en la que no cree, o más a un a consumirla.
Ahora es entendible perfectamente que no todos tenemos el nivel de compromiso que tubo Gandhi con sus ideales, pero por lo menos no nos vendamos por tampoco. Cuántos de nosotros se indignan por la guerra, pero a la menor oportunidad lastiman e insultan a la gente que se les atraviesa. Cuántos de nosotros defendemos los derechos de los animales y defendemos al ecología, pero no dejamos de fumar. Cuántos están en contra de las drogas, pero se embriagan cada que pueden. Cuantos nos quejamos de la ignorancia, pero no leemos un solo libro en nuestras vidas. Cuantos nos indignan de los chismes, pero todos nuestros temas de conversación son las otras personas. Somos capaces de traicionar nuestros ideales por tan poco que resultamos risibles.
Un movimiento con el que no estoy completamente de acuerdo por sus actividades tan extremistas en algunos casos, pero a quienes respeto por su disciplina personal, es el movimiento “straight edge”, los seguidores de este movimiento manifiestan abiertamente su rebeldía en contra de las drogas, la promiscuidad, el maltrato a los animales. Y demuestran verdaderamente su compromiso en sus propias vidas, no solo como una queja al aire, no fuman, no beben, no usan ningún tipo de droga, la mayoría de ellos son vegetarianos, y solo por mencionar algunos.
Un rebelde de verdad y puramente comprometido con sus ideas, es capaz de encarnar sus propios ideales. Ahora es perfectamente comprensible que no tengamos la fuerza para vivir bajo nuestros ideales, pero si no somos capaces de hacerlo entonces no nos quejemos y no nos jactemos de ser lo que no somos, más aun no critiquemos a otros por vivir de una manera si nosotros vivimos de la misma forma.
El espíritu rebelde nace en todos nosotros, pero pocos somos capaces de hacerle caso.
Los verdaderos rebeldes, se rebelan desde su interior, sin buscar que nadie lo note.
Espero que estas palabras les sean de interés y de inspiración, sé que hay mucho que falta por mencionar pero se han pacientes soy falto de educación y este es solo un post que prometo después continuar.
Hasta pronto y si no nos encontramos de nuevo que tengan una maravillosa vida.
Firma Aldo
Canción: Toxicity
Album: Toxicity
Grupo: System of a Down
Canción: Renegades of Funk
Algum: Renegades
Grupo: Rage Against the Machine






